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HomeMy WebLinkAboutAnexo - 029. CNB-01-02-2026.pdf CNB-01-02-2026 San José, 9 de febrero de 2026. ASUNTO: Sobre el uso de PGPEO como indicador agregado y la necesidad de medición desagregada por empresa (y ruta) en la metodología de redondeo tarifario según medio de pago Dirigido a: Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (ARESEP) Por medio de la presente el suscrito Bernal Rodríguez, cédula de identidad 109620886 en mi condición de representante de la ASOCIACIÓN CÁMARA NACIONAL DE AUTOBUSEROS CANABUS cédula de persona jurídica 3 002 103917, me permito hacer entrega de observaciones al proceso que busca validar el marco metodológico para el redondeo de las tarifas de transporte público e impulsar el uso del pago electrónico, mismo que se trat en la resolución RE-008-IT-2026 Nuestra posición: La presente posición técnica tiene por objeto advertir y corregir un riesgo metodológico material en la propuesta: el indicador PGPEO se formula como un porcentaje global (agregado) de industria, mientras que la penetración del pago electrónico es un fenómeno que ocurre empresa por empresa (y, en la práctica, ruta por ruta), con heterogeneidades estructurales relevantes. En consecuencia, utilizar un indicador agregado como insumo de cálculo para variables con efectos tarifarios puede introducir sesgos por composición, afectar la equidad regulatoria y aumentar asimetrías durante la transición del sistema hacia una adopción plena. El PGPEO se define como "porcentaje global" de ingresos percibidos por pago electrónico en un momento base. Por su naturaleza, un "porcentaje global" tiende a operar como un agregado del sistema, usualmente equivalente a un promedio ponderado por ingresos o transacciones. Implicación técnica: un indicador agregado refleja principalmente cuánto volumen total del sistema es electrónico (estado macro del "volumen digitalizado"), no el grado real de adopción en cada operador. Por su parte, la penetración del pago electrónico es una variable micro: se materializa en la operación de cada empresa y depende de condiciones propias (perfil de usuario, bancarización, conectividad, densidad de demanda, puntos de recarga, soporte técnico, cultura de pago, etc.). En términos prácticos, la penetración es diferenciada y segmentada. Nos preocupa que este indicador agregado, al ser el que se tomará para el redondeo, no refleje adecuadamente la realidad de cada empresa, pues es comprensible que no todas las zonas del país tienen la misma tasa de bancarización. Más aún, los avances que ocurran en las zonas centrales AMSJ y GAM impondrá un efecto directo sobre otras zonas lejanas, que no tienen las mismas características, y donde las economías aún no Ilegan. El principal problema que encontramos es el sesgo por composición v dominancia por volumen. En un mercado heterogéneo, el indicador agregado es altamente sensible a la estructura del sistema: 1. Dominancia por volumen: empresas grandes en GAM/AMSJ pueden representar una fracción desproporcionada del ingreso total del sector; su penetración electrónica arrastra el indicador agregado. 2. Sesgo por orden de entrada: si primero migran empresas urbanas de alto volumen, PGPEO "global" sube rápidamente, aunque la mayoría de empresas (especialmente pequeñas y rurales) permanezcan con penetración baja. 3. Falsa señal de madurez: el agregado puede sugerir que el sector está "avanzado" hacia el 100%, cuando en realidad el avance está concentrado en pocos operadores de alto peso. Riesgo regulatorio: si PGPEO agregado alimenta variables de corrección o parámetros metodológicos con impacto tarifario, se puede terminar diseñando y calibrando la regulación con base en condiciones urbanas de alta adopción, sin reflejar el estado real de adopción en empresas pequeñas y territorios con barreras estructurales. Otro asunto importante es la existencia de "eficiencias urbanas" que no son necesariamente trasladables. La adopción y las eficiencias del pago electrónico no aparecen uniformemente. En GAM/AMSJ suelen existir condiciones habilitantes (densidad de usuarios, bancarización, conectividad y ecosistema de recarga) que permiten capturar beneficios "ocultos" (reducción de fricciones de cobro, tiempos de abordaje, trazabilidad, menor manejo de efectivo, etc.) En zonas costeras o rurales, la penetración puede ser baja por baja bancarización, menor infraestructura de recarga, conectividad intermitente o dispersión territorial, aun cuando exista disposición del operador. Riesgo de inequidad: un PGPEO global puede "importar" eficiencias urbanas a todo el sector como si fueran generalizables, lo cual puede derivar en, exigencias de transición y estándares implícitos poco realistas para operadores rurales, decisiones metodológicas que no reconozcan adecuadamente barreras exógenas, y un aumento de asimetrías conforme se pretenda escalar del 30% a 100% en el uso de pago electrónico. Consideramos que la aplicación del PGPEO debe definirse y aplicarse por empresa, y de preferencia por ruta, no solo es lo correcto, sino que pondera adecuadamente las zonas geográficas, además la tecnología actual permite hacerlo. Para garantizar precisión, equidad y auditabilidad, se recomienda que el indicador utilizado en cálculos metodológicos sea: • PGPEO;: penetración por empresa (i) (y preferiblemente por ruta, PGPEO;r). • El indicador agregado de industria debe reservarse para reportes de estado país o seguimiento macro, pero no como insumo de cálculo que afecte resultados individuales. Además, se recomienda que la metodología establezca: 1. Fuente oficial y trazabilidad: registros transaccionales verificables y conciliables (liquidaciones), con reglas de auditoría. 2. Ventana temporal definida: promedio móvil (p. ej., 60-90 días) para evitar volatilidad y sesgos por eventos transitorios. 3. Tratamiento de incorporación ("maduración"): período transitorio para nuevas empresas/rutas antes de que la métrica afecte cálculos. 4. Reporte de dispersión: además del promedio, publicar percentiles (p25, p50, p75) de penetración por empresa/ruta para reflejar heterogeneidad real. 5. Cláusula de no perjuicio por barreras exógenas: cuando la baja penetración responda a infraestructura/recarga/conectividad o fallas del ecosistema, no debe traducirse en castigos implícitos al operador. Por tanto, solicitamos: 1. Se aclare normativamente que PGPEO, para fines de cálculo metodológico, se mide por empresa (y preferiblemente por ruta), con definiciones operativas inequívocas. 2. Diferencie explícitamente: o Indicadores agregados (macro) para seguimiento del sistema, y o Indicadores micro para cálculos con impacto tarifario por operador. 3. Establezca fuente, ventana temporal, auditoría y reglas de transición para nuevas incorporaciones. 4. Fortalezca la consistencia estadística en reportes y cifras de adopción (rutas, prestadores, corte temporal y universo observado), a fin de asegurar trazabilidad y confianza pública. La Cámara apoya el objetivo de modernización y la adopción creciente del pago electrónico. No obstante, para que el diseño sea consistente, equitativo y técnicamente robusto —especialmente en la ruta hacia 100%— es indispensable corregir la ambigüedad conceptual entre un indicador agregado de industria (PGPEO global) y la penetración real que ocurre de forma diferenciada en cada empresa y territorio. La medición y aplicación desagregada por empresa/ruta es la condición mínima para evitar sesgos por composición, proteger la transición de operadores pequeños, medianos y microempresarios y sostener un marco regulatorio verificable y aceptable socialmente. BERNAL Firmado digitalmente por BERNAL RODRIGUEZ RODRIGUEZ GONZALEZ(FIRMA) GONZALEZ(FIRMA)0600'2026.02.0911:08:34 Atentamente, Bernal Rodríguez Presidente Cámara Nacional de Autobuseros CANABUS canabuscamara@gmail.com